martes, 15 de noviembre de 2016

The Neon Demon (2016)

Aviso: la siguiente entrada puede contener detalles que quizá quieras evitar antes de ver la película.

Nunca sabremos si fue Drive, Only God forgives, The Neon Demon o el conjunto de las tres películas las que hicieron de Nicholas Winding Refn un director de culto. Lo que sí es seguro es que esta última lo ha consolidado como tal y ya hay quien compara su onirismo al de David Lynch.

No he encontrado una sinopsis que llegue a convencerme del todo. No es una película sobre el frívolo mundo de la moda y la inexperiencia de una inmadura adolescente. Ni nos encontramos ante a una revisión del cuento de Blancanieves, cuya juventud y belleza provoca los celos de sus madrastras. Y, aunque, en esta película también hay una manzana difícil de digerir, el final difiere un poco del original y se torna en una cruda escena no apta para todos los públicos. El tono cómico, casi sarcástico, presente en este último tramo, recuerda a la novela Monstruos invisibles de Chuck Palahniuk. En la que el autor de El Club de la lucha obligaba a sus lectores a acompañar a una modelo sin mandíbula inferior en un viaje en carretera para vengarse de aquellos que alguna vez fueron crueles con ella.

Pero volvamos a The Neon Demon. Te guste más, menos o nada, una vez hayas visto los dos primeros  minutos, tienes que reconocer que la estética es impecable (y parte fundamental de la película). El director, consagrado como maestro de lo visual, se dirige al espectador con luces de neón rojas y azules que sirven de guía a lo largo de toda la película. Toda la trama se desarrolla a través de este juego de colores, mostrando cada punto contrapuesto bajo un foco u otro: lo viejo y lo nuevo, la envidia y la vanidad. Quizá este efecto sea más sobresaliente en las dos figuras del fotógrafo: primero conocemos es Dean, una suerte de fotógrafo amateur cuyo papel encargado de forjar la parte interior de Jesse, todo lo que conocemos de ella es a través de conversaciones con este fotógrafo de la persona; en segundo lugar, y anteponiéndose a Dean, está Jack, el fotógrafo del objeto: su interacción es puramente exterior, no habla con la protagonista, la adorna y retrata el mensaje de la película: "La belleza es lo más importante, el resto ni siquiera existe". La gestión de egos se magnifica en una esfera de surrealismo capaz de convertir a las modelos, Giggi y Sarah (las terribles madrastras), en vampiresas invisibles y sedientas; y a la protagonista en un Narciso moderno encerrado en su propio prisma.

- Do you want to be like them?
- I don't want to be them. They want to be me.

Durante este mes de noviembre, y tras retrasar su estreno, algunos cines españoles proyectarán esta película, que encarecidamente recomiendo ver en la gran pantalla. En mi caso no pude tener mejor escenario: la gala inaugural del Fancine de la Universidad de Málaga, en el cine Albéniz, acompañando los créditos iniciales con dos baterías en directo.


Recomendaciones para ver antes o después de The Neon Demon: La Piel que Habito (Pedro Almodóvar, 2011) y Black Swan (Darren Aronofsky, 2010).

martes, 9 de agosto de 2016

Cinema Paradiso (1988)

Cinema Paradiso llevaba años en mi lista de pendientes y esta tarde de domingo nos hemos rendido a ella. He tardado tanto tiempo en verla que ya no recuerdo quien me la recomendó, si acaso algún día me lee, quiero que sepa que tan sólo la primera escena ya había acertado. El paraíso me estaba esperando dispuesto a emocionarme: fui cómplice de las travesuras con Totó, aprendí de los errores con Salvatore, seguí ciegamente los consejos de Alfredo y, cuando terminó, amé el cine sobre todas las cosas.

"Hagas lo que hagas, ámalo como amabas la cabina del Paradiso cuando eras niño".

lunes, 11 de julio de 2016

Don Jon (2013)

El exagerado protagonista deja claro su mensaje: vivimos en una sociedad que tiende a deshumanizarlo todo y que aisla al individuo en una burbuja de autosatisfacción. La fórmula utilizada en la opera prima de Joseph Gordon-Levitt como director es la repetición y el impacto es evidente.

Jon Martello es un hombre de costumbres: durante la semana, gimnasio y discoteca, cada noche busca un número alto que llevarse a la cama y se masturba viendo porno; los domingos confiesa sus pecados en la Iglesia, come con su familia (normalmente pasta, ya que son italoamericanos y la película va de clichés) y vuelta a empezar. Esta estética rutina se ve alterada por la presencia de dos mujeres: Barbara (una irreconocible Scarlett Johansson) y a Ester (la MILF Julianne Moore), responsables de la segunda parte de la película, con roles que, siendo tan diferentes como abusivos, en vez de distorsionar la realidad, acaban retratando a todo un género.

"Este tipo de gente existe" -repetíamos entre risas y escalofríos. Pese al tono cómico, una vez ha acabado te sientes perturbado. Habrá que seguir de cerca sus andaduras como director ya que pese su complejo y pesimista estudio sobre el sexo y el amor, la anécdota es divertidísima: en la primera película que dirige, él es protagonista, es adicto al sexo y su novia es Scarlett Johansson.

No te dejes engañar por las caricaturas, ni seducir por el pulcro orden, y disfruta este Don Juan revisionado.

martes, 5 de julio de 2016

Lunes seriéfilos II

Ha llegado julio y los seriéfilos nos sentimos angustiados: nuestras series acabaron hace unos meses y las pocas series primaverales, que nos dosificaban esta pérdida de capítulos semanales, han pasado ya a esperando próxima temporada.

No desesperéis. Ya llega el segundo tomo de Lunes seriéfilos® con recomendaciones, avisos de cambios de fecha y un poco de nota personal para que el año que viene no me olvide de ver alguna de las nuevas incorporaciones. 

¿Qué termina ahora?
  • Game of Thrones. Y nos quedan sólo trece capítulos, en los que han asegurado que no habrá más relleno, para el final de la serie. Os dejo un vídeo con el making of del 6x09.
  • Silicon Valley. Los nerds de Palo Alto mantienen la frescura después de cuatro temporadas. Si aún no la has visto, estás tardando.
  • Preacher. Ya os hablaba de esta joyita en la anterior entrada y ocho capítulos después termina la primera temporada. Pero tranquilos, ha renovado y el año que viene disfrutaremos un total de trece capítulos, que espero con muchas, muchas ganas.

¿Qué empieza ahora?
  • Mr. Robot. Conspiración, ciber-revolución y jabón. Hazte maratón de la primera temporada antes del 13 de julio y disfruta de este original thriller psicológico. F*ck society. 
  • Rick and Morty. La genial serie animada del creador de Community debiera volver este mes de julio y, aunque podemos ver el avance con los guiones en su cuenta oficial de Twitter, aún no hay fecha de estreno.

 Y para después del verano...
  • Narcos. El 2 de septiembre vuelve el Patrón y ya ha empezado la cuenta atrás con un polémico cartel: "La historia es el mayor spoiler". Contaremos de nuevo con diez episodios, todos disponibles desde el día de su estreno para que no salgamos ese fin de semana.
  • Masters of Sex, que siempre empezaba en julio, tiene programado su estreno para el 12 de septiembre. Así que habrá que esperar para seguir aprendiendo del doctor Bill Masters e intentar sobrevivir a un verano sin Virginia.
  • Shameless (US) cambia su fecha con Homeland (que se pospone hasta enero del 2017). De modo que en vez de cuestionar las decisiones de Carrie, criticaremos las de Fiona a partir del 2 de octubre. 
  • Vikings. Aún sin fecha exacta, pero será en otoño cuando podamos disfrutar de la segunda mid-season.

Como decía lo peor para un seriéfilo es no tener ningún capítulo pendiente. Así he empezado (y devorado) estas dos series:
  • Fuller house, un regalo para los nostálgicos de los noventa y una máquina del tiempo para todos lo que crecimos frente al televisor. Padres forzosos es ahora Madres forzosas. 
  • Angie Tribeca. No quiero poneros el hype por las nubes pero Steve Carell es Dios. Esta serie debiera haber existido hace años, es todo lo que un fan del humor absurdo pudiera desear.



miércoles, 1 de junio de 2016

Captain America: Civil War (2016)

Odiómetro al 90%. Haz ya las palomitas, que te estoy esperando.

En la guerra y el amor todo vale. Sobretodo si es el novio del Capi el que lo ha propiciado todo. Porque señores, si no habíamos tenido suficiente juego de patriotas en Winter Soldier, Bucky ha vuelto. Y para no repetir película, porque ya se repite la trama, han añadido a la coctelera algunos superhéroes de más. Ya no se sabe si mejor seguir reiniciando sagas (que sí, que seguro que a la tercera va la vencida, Spiderman) o presentar nuevos personajes (estúpido y sensual Black Panther).

Como villano tenemos a Daniel Brühl, dispuesto a tomarse demasiadas molestias sólo para separar a los Vengadores -imagino que ese día no estarían dando nada bueno en la tele.

Sin embargo, pese a todo lo anterior, lo realmente frustante es que para ser una guerra civil no muere nadie, bueno, los poderes de Visión si eso, que al pobre más le hubiera valido desaparecer jutno a Hulk y Thor. Hay una escena muy absurda, la que le pone además el sello Disney a la película, que me ayuda a explicar esto: derriban de un disparo, en pleno vuelo, al Iron Man negro y pese a que la caída debería haberlo matado, no sólo sobrevive sino que además no le quedan secuelas -así se explican los 147 minutos: con escenas de rehabilitación. También justifico así mi poca devoción a las películas de los Vengadores: pasan dos horas, te has terminado las palomitas y no ha pasado nada. Y es que nuestros protagonistas no hacen otra cosa que curtirse el lomo. Eso sí, eliminemos la sangre, bajemos la calificación recomendada y vendamos más entradas, juguetes y camisetas.

Al menos me ha servido para tachar "película con triángulo amoroso", porque puede que parezca que Capitán América tiene novia, y que va a follarse a una generación tras otra, pero todo lo que mueve este blockbuster es la relación homoerótica del Capi y su "amigo" Bucky.

Como siempre, mi recomendación es que la veas en casa, con palomitas, cervezas y unos amigos y disfrutes de toda la gracia que no tenía Antman en su propia película.